Primero llegué a Bangkok y la primera impresión contrastó mucho con lo que venía viendo de Chicago. Para empezar el calor y la humedad son agobiantes. Después que no es una ciudad que se diga limpia. La gente no habla nada de español y con el inglés no son muy buenos tampoco, y la impresión que me quedó a mi es que no son de los más hospitalarios tampoco. Otra cosa que me
choco fueron los puestitos de comida frita que había por todos lados en la calle, que reparten un olor que revuelve el estomago.
Acá por suerte nos reencontramos con Lía. El primer día salimos a recorrer el barrio del hotel, que no era muy turístico, por lo que ayudó a la mala impresión que me quedó de Bangkok, pero igual fue bastante pintoresco. Visitamos algunos templos budistas, que hay por todos lados. Creo que casi todos los lugares que visitamos en Bangkok fueron templos budistas.
Después fuimos al Rio Kwai donde nos quedamos en un “botel”, un hotel sobre el agua, todo de madera y en el medio de la selva. Se extrañaba un poco no tener corriente eléctrica, pero salvo
eso el lugar está impresionante. Pudimos bañarnos en el rio, visitar una caverna y ver unos cuantos budas más (que los budistas aprovechan para poner en cada recoveco que encuentran). Luego volvimos a Bangkok y pudimos visitar la zona moderna de la cuidad (mucho más limpia y amigable) .
Acá también me tocó regatear por primera vez que me costó al principio. Me chocaba pedir un precio diez veces menos de lo que al vendedor le parece “justo”, solo esc
uchar a Lía hacer las ofertas me daba un poco de vergüenza. A esta altura ya me adapte y me parece lo más normal.
Acá por suerte nos reencontramos con Lía. El primer día salimos a recorrer el barrio del hotel, que no era muy turístico, por lo que ayudó a la mala impresión que me quedó de Bangkok, pero igual fue bastante pintoresco. Visitamos algunos templos budistas, que hay por todos lados. Creo que casi todos los lugares que visitamos en Bangkok fueron templos budistas.
Después fuimos al Rio Kwai donde nos quedamos en un “botel”, un hotel sobre el agua, todo de madera y en el medio de la selva. Se extrañaba un poco no tener corriente eléctrica, pero salvo
Acá también me tocó regatear por primera vez que me costó al principio. Me chocaba pedir un precio diez veces menos de lo que al vendedor le parece “justo”, solo esc
Jaja!! dejá de regatear!! cuando vengas te vas a venir transformado en el chamán!!
ResponderEliminarRecién pronuncié Ale y Lia por el mundo y se entendio como que dije Alegría por el mundo.
ResponderEliminarAsí que repartan su Alegría por el mundo.
prrr.
Base estas fumando?? mato ese comentario re hippie lo tuyo jaja
ResponderEliminarTe estas contagiando de los egipcios regateando y vendiendo van a venir hechos unos cagadores ustedes dos bueno Lia ya es media cagadora de por si jeje
Disfruten!!
PD: las fotos de chicago tambien las sacaste vos? no se si es el paisaje o q pero parecieran sacadas por algun fotografo profesional
jaja muy buena la combinaciòn de base....sin palabras jajaja.
ResponderEliminarLas fotos impresionantes, a ver si se ponen las pilas y cuelgan mas!!
Los extraño mucho, yo quiero irme de viaje tmb!!! Besotess